lunes, 23 de febrero de 2009


Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?
Salís de tu casa, por Arenales.
Lo de siempre: en la calle y en vos. . .
Cuando, de repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo.
Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus:
medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel,
dos medias suelas clavadas en los pies,
y una banderita de taxi libre levantada en cada mano.
¡Te reís!...
Pero sólo vos me ves: porque los maniquíes me guiñan;
los semáforos me dan tres luces celestes,
y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares.
¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando,
me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita, y te digo...


Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos:

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!

Salgamos a volar, querida mía;
subite a mi ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!

De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.

Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!:
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepate a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!

Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo...
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo!

7 comentarios:

Martín dijo...

Que tangazo!!! No piense tanto en Baires, chica cordobesa!!! Con respecto a la foti, jajaja, ojo, se la pedí prestada a misis Brandan cuando, hace un tiempito, me dieron ganas de remodelar un cacho el blog. Es que esa foto me encantó (no se si es obra tuya, de mari...) y me pareció tan pero tan apropiada talita. En fin. ¿Me das el okei para dejarla ahí? ¿si? jajaja

Beso!

Ah, como es lo de piscis sabio?? Cuando supo usted que yo era pisciano??

Frank dijo...

Mujer! Apareciste después de tantísimo tiempo!

Dicen que las cosas buenas vuelven...

Un beso.

Lev Davídovich Bronstein dijo...

Ranas, ranas, con solo imaginarlo basta. Lo mejor de todo es que es real. Si, si.
Me encanta Piazzolla y con Balada para un Loco me emociono, como con Adios Nonino.

Chuni dijo...

No sé porqué me pone triste ese tango, un poco por envidia quizá, la envidia que me surge de saber que estándo un poco loco quizá se pueda ser más feliz que estándo del todo cuerdo.
Que un amor de locos debe ser lo más extraordinario, no me imagino la de cosas que se pueden inventar y vivir en la realidad paralela de los desequilibrados!

Te dejo un beso grande, y hasta tu próximo posteo :)

oyomepongoloco! dijo...

Siempre se me pone la piel de gallina cuando lo escucho, y ahora que lo leí, lo mismo.
Me agarraste justito hoy 26 de septiembre... esta mañana estaba desayunando en un bar acá en Buenos Aires, le había pedido a la moza me alcance un diario pero se había olvidado de mi pedido, y me distraje mirando por la ventana, justo hacia la esquina... y se me vino esa frase tan porteña de que las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo viste...

Saludos,

Oyom - Juan

lucia v dijo...

simplemente me dieron ganas de pasar y decir,que me dio una sonrisa

...Je... dijo...

qué hermoso texto que tiene este tango ¡¡ferrer groso!! jaja y piazzola ni qué hablar. la emoción que me produce escucharlo y leerlo son directamente comparables a la plenitud. hermoso.
un saludo!
jesu (residente en cba)